“Estamos ante una agresión criminal que busca apropiarse de los recursos naturales de Venezuela. Es un desatino completo que pone en riesgo todas las democracias del mundo, que además viola el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas”, declaró el canciller de la República, Yván Gil, quien subrayó que el ataque se produjo de forma unilateral, sin la aprobación del Congreso de los EE.UU. y sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU.
En este sentido, Gil exhorta a la ONU a asumir su responsabilidad y detener las agresiones del gobierno estadounidense. Asimismo, indicó que fue un “ataque cobarde y artero” ejecutado por el gobierno de Donald Trump contra objetivos civiles y militares en territorio venezolano. La agresión, que incluyó bombardeos en la ciudad capital, el puerto de La Guaira y diversos aeropuertos, ha dejado un saldo de víctimas mortales y daños materiales aún por cuantificar.
El canciller aseveró que esta acción fue una violación absoluta del derecho internacional, específicamente de los artículos 1 y 2 (párrafo 4) de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíben estrictamente el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores del país aseveró que la institucionalidad del país se mantiene robusta, pues la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y la policía están desplegadas en todo el territorio, al igual que las comunas y ciudadanos que están movilizados en las calles “en calma y en unidad”, en “perfecta unidad civil-militar” para defender la soberanía nacional.
APOYO DE PAÍSES ALIADOS
El canciller Gil afirmó que Venezuela cuenta con el apoyo de las potencias aliadas de China y Rusia, que además han condenado el ataque contra el territorio nacional.
En este sentido, también destacó que el país mantiene comunicaciones con los cancilleres de Sudáfrica, Brasil, Bielorrusia, Namibia que confirman un frente común del “Sur Global” contra la agresión.
Finalmente, Gil precisó que el 70 por ciento de la población estadounidense rechaza esta intervención, bajo la consigna de “no más sangre por petróleo”.
ACCIONES INMEDIATAS
Venezuela ha solicitado una reunión de urgencia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que el organismo asuma su responsabilidad, detenga al agresor y restablezca la legalidad internacional de manera inmediata, así como que den una fe de vida del presidente Nicolás Maduro y la Primera Dama, Cilia Flores.
T/ RV-VTV
