Martires

Agresión de EEUU a Venezuela dejó siete mujeres mártires de la FANB

Siete mujeres de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) perdieron la vida en cumplimiento del deber durante la agresión militar estadounidense perpetrada en territorio venezolano la madrugada del pasado 3 de enero.

Las jóvenes, con edades comprendidas entre los 19 y 23 años, forman parte de los más de 100 fallecidos tras el ataque armado, dejando un legado de valentía que ha sido reconocido por las autoridades castrenses y sus familiares.

Entre las mártires se encuentra la sargento segundo Crisbel Adriana Gómez, natural de Barquisimeto, estado Lara, quien servía en el Fuerte Guaicaipuro en Charallave, estado Miranda. Gómez, recordada por su transformación de una joven tierna a una militar decidida y experta en el manejo de blindados, falleció debido a las ondas expansivas de una explosión mientras cumplía funciones en su puesto de comando.

En la misma instalación militar también murió la sargento segundo Yorlianny Michel Delgado, de 20 años, una madre y especialista en mantenimiento de tanques descrita por su familia como una guerrera tenaz que no temía a los desafíos técnicos ni operativos de su unidad de artillería.

El Fuerte Tiuna, instalación militar ubicada en Caracas, capital venezolana, también fue escenario del fallecimiento de varias jóvenes, entre ellas Alejandra del Valle Olivero y Eliannys Nicole Camacho. Olivero, oriunda del estado Sucre, integraba la Guardia de Honor Presidencial bajo la convicción de proteger la soberanía nacional, mientras que Camacho, barinesa de 22 años, pertenecía a la Infantería.

Esta última seguía la tradición militar de su padre con el sueño de convertirse en piloto, destacándose por su espíritu de superación antes de que su carrera y vida fuera arrebatada por las fuerzas militares estadounidenses.

El registro de este grupo de mártires se completa con los nombres de Ángeles Tovar, fallecida en el estado La Guaira; Anaís Molina, sargento segundo que murió enfrentando incursiones aéreas tras rechazar una orden de evacuación; y la primera teniente de la Aviación, Deimar Elizabeth Páez.

«La historia está escrita por nuestras heroínas»

Ante estos hechos, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, enfatizó que “la historia está escrita por nuestras heroínas y hoy continuamos ese inexorable legado victorioso que sigue dejando su huella feminista en los corazones de un pueblo como la firme punta de lanza que rompe las barreras de lo imposible”.

El ataque armado perpetrado por Estados Unidos la madrugada del 3 de enero sorprendió a la población venezolana en un momento de tranquilidad familiar. Tras apenas haber finalizado las festividades decembrinas, la mayoría de los ciudadanos se encontraban aún en sus hogares disfrutando de los últimos días de descanso antes de retomar la rutina cotidiana.

No obstante, la agresión militar interrumpió la calma del inicio de año, transformando el ambiente de paz post-vacacional en un escenario que cobró la vida de más de un centenar de personas, incluyendo a las jóvenes militares que se encontraban en sus puestos de servicio mientras el resto del país permanecía en sus casas.

Las fuerzas militares de Estados Unidos bombardearon Caracas, y varias zonas de los estados vecinos Aragua, Miranda y La Guaira. Durante dicha incursión, fue secuestrado el presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama Cilia Flores, quienes fueron ilegalmente trasladados a territorio estadounidenses, donde permanecen recluidos en una cárcel de máxima seguridad.

F/Telesur

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