La embajadora de Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Leonor Zalabata, ratificó este lunes la condena del Gobierno colombiano a los ataques de Estados Unidos en territorio venezolano, que culminaron con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Durante una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad, Zalabata afirmó que “Venezuela merece vivir en paz, en democracia, prosperidad y dignidad, con un gobierno soberanamente definido por nadie más que por el propio pueblo venezolano y sus instituciones”.
La diplomática hizo un llamado a la “máxima cautela y contención”, así como a “desescalar las tensiones y privilegiar el diálogo y los canales diplomáticos”, con el objetivo de evitar lo que calificó como “violaciones flagrantes del derecho internacional”.
Los pronunciamientos de Colombia se producen tras la operación militar ejecutada por EE.UU. el sábado 3 de enero en Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira. El Gobierno venezolano calificó la acción como una “gravísima agresión militar” y denunció que su objetivo sería apoderarse de los recursos estratégicos del país.
En medio de la crisis, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma de forma temporal la Presidencia. El domingo, Rodríguez reiteró la “vocación de paz” de Venezuela y exigió respeto al principio de no injerencia, planteando la necesidad de una agenda de cooperación basada en la legalidad internacional.
Diversos países, entre ellos Rusia, han exigido la liberación de Maduro y Flores y rechazaron la operación militar. Moscú sostuvo que Venezuela tiene derecho a decidir su destino sin intervención externa, mientras que horas después de los hechos el expresidente estadounidense Donald Trump advirtió que Cuba, México y Colombia podrían ser próximos objetivos de Washington.
